La red social como puerta rápida al abismo de la pornografía

Un reciente informe revela algo que muchos conservadores veníamos advirtiendo desde hace tiempo y es que las plataformas digitales, lejos de ser inocuas herramientas de comunicación, se están convirtiendo en corredores organizados hacia el consumo pornográfico entre niños y adolescentes[1].

La organización Global Witness llevó a cabo pruebas con cuentas simuladas hechas con datos propios de un adolescente de 13 años, configurando perfiles nuevos sin historial alguno, es decir, sin “marca” alguna que orientara los algoritmos, y activando el “modo restringido” que supuestamente limita contenido sexual. El resultado fue dramático al verse que, con apenas uno o dos clics, los test mostraron que TikTok empezó a sugerir palabras de búsqueda explícitas (“very rude babes”, “hardcore porn”, “very, very rude skimpy outfits”) y a promover contenido claramente sexualizado.

Al comienzo, ese contenido era “suave”, apenas insinuante, sin embargo, luego el algoritmo aceleró la exposición hacia pornografía sin tapujos, usando tácticas de camuflaje como fragmentos dentro de imágenes aparentemente inofensivas, videos con títulos ambiguos o escenas cortadas para eludir los filtros; de hecho, en una cuenta bastaron dos clics después de iniciar sesión para aterrizar en material de penetración explícita[2]. Lo más escalofriante es que en algunos casos se identificaron videos que podrían involucrar menores, lo que convierte la situación no solo en un asunto de degradación moral, sino en un delito sexual. Estos fueron reportados a la Internet Watch Foundation como posibles contenidos infantiles ilícitos. Lo cierto es que este fenómeno no se limita a TikTok. Instagram también actúa como “rampa de lanzamiento” hacia la pornografía por cuanto basta que un adolescente se detenga unos instantes frente a una imagen sexualizada para que el algoritmo empiece a “bombardear” su feed con contenido más explícito. Quienes han logrado superar una adicción a la pornografía cuentan que reingresar a Instagram bastó para recaer. También Snapchat, por su parte, no ofrece mucho consuelo porque en cinco clics es posible hallar pornografía sin siquiera abandonar la aplicación. La National Center on Sexual Exploitation lo señala como uno de los peores casos dentro de su “Dirty Dozen”.

Aquí entra en juego una responsabilidad individual que no puede delegarse y es precisamente la vigilancia de los padres. Hasta ahora muchos han optado por ignorar qué hacen sus hijos en línea, sin atender qué redes usan, qué le dan “me gusta”, qué fotografías reciben o comparten. Esa indiferencia ha precipitado sufrimiento, dependencia sexual, ansiedad, rupturas emocionales y un desgaste espiritual que pocas veces se comenta a la luz del día.  Decía alguien hace años: “No le regales pornografía a tus hijos por Navidad”, a no entregarles un teléfono inteligente sin medida alguna; realmente esa advertencia no solo sigue vigente, sino que se vuelve urgente.

Es urgente recononsiderar lo que es la moral de la familia como bastión insustituible. No podemos revertir esta situación desde afuera si no fortalecemos desde adentro la familia con el enseñar valores, cultivar la intimidad entre padres e hijos, y actuar con autoridad amorosa.  No se debe olvidar que la tecnología tiene límites. Los algoritmos no son neutrales; responden a incentivos económicos y lógicos perversos. Al depender completamente de “restricciones” automáticas, se deja a los hijos como conejillos en un laboratorio perverso. Es imprescindible combinar supervisión humana con medidas técnicas (controles parentales, filtrado de contenidos, supervisión de uso). Los legisladores pueden obligarse a regular estas plataformas conforme al bien común, con leyes que responsabilicen a las redes por el contenido que facilitan, obligando a transparencia algorítmica y sanciones reales cuando los filtros fallen o sean manipulados. Sin embargo, son los padres quienes tienen la responsabilidad fundamental aquí.


[1] Fuente: https://www.theguardian.com/technology/2025/oct/03/tiktok-child-accounts-pornographic-content-accessible

[2] Fuente: https://www.lifesitenews.com/blogs/social-media-pushes-pornography-on-children-within-minutes-report-finds/?utm_source=latest_news&utm_campaign=usa

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